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Hoy abunde el gozo

¿Cómo gozar de la vida de Dios en medio de los problemas? Deje que Dios se encargue de sus problemas; ponga sus cargas sobre Él y haga lo que nos ha enseñado a hacer: ¡disfrutar la vida!

Una noche me pareció sentirme triste. Tan solo caminaba por la casa, hacía lo que tenía que hacer, pero no estaba contenta, no disfrutaba la vida.
¿Qué pasa conmigo, Señor? –le pregunté–. ¿Cuál es el problema?
Tal parecía que algo estaba oculto dentro de mí; algo que drenaba la alegría fuera de mi ser. Mientras rondaba por la casa, comencé a observar el cajón en donde guardo Las Escrituras. Lo abrí, y el Espíritu Santo dentro de mí confirmó al instante la siguiente Escritura: “Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo” (Romanos 15:13).

De inmediato supe que gran parte del problema era simplemente que dudaba y no creía. Dudaba del llamado de Dios en mi vida y me preguntaba si Él cubriría nuestras necesidades económicas y cuestionaría mis decisiones y acciones, entre otras cosas.
Me torné negativa en lugar de ser positiva.
La duda es un proceder que muy fácilmente se apodera de nosotros. Definitivamente, la duda podría llegar a tocar la puerta de nuestro corazón. Cuando eso suceda, responda con un corazón creyente, y siempre obtendrá la victoria.

La duda y la incredulidad se roban el gozo, pero el tan solo creer con inocencia deja salir a flote el gozo que hay en nuestro espíritu, debido al Espíritu Santo que mora en nosotros. Pero si el alma de una persona llegase a estar llena de preocupaciones, pensamientos negativos, razonamientos, duda e incredulidad, esas cosas negativas se tornarán como en una especie de muro en ella.

El apóstol Pedro dijo que echásemos toda nuestra ansiedad y preocupaciones sobre el Señor (ver 1 Pedro 5:7). Y Pablo les exhortaba a los creyentes de su época lo siguiente: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús” (Filipenses 4:6-7).

Una gran mentira y decepción de parte de Satanás es que no podemos disfrutar de la vida si estamos en medio de situaciones desagradables.
En Juan 16 Jesús les advirtió a sus discípulos de las muchas penurias y persecuciones que afrontarían en esta vida, y concluyó en el versículo 33: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicciones, pero confiad, yo he vencido al mundo”.

Si usted y yo no podemos disfrutar nuestra vida hasta que llegue la hora en que no haya situaciones adversas, viviremos con tristeza y nunca sabríamos del gozo que Jesús nos dejó.
Los creyentes de Tesalónica eran perseguidos por la fe, pero Pablo les escribió que resistieran la persecución con gozo. Según Gálatas 5:22, el gozo es un fruto del Espíritu –no la tristeza ni la depresión– y no el fruncir el ceño.

Si permanecemos llenos de Espíritu Santo, Él nos inspirará para estar alegres, pese a las circunstancias externas. Considero que la falta de alegría es la razón por la cual en muchas ocasiones nos rendimos, cuando lo que deberíamos hacer es resistir. El gozo nos da resistencia para durar más que el diablo, superar situaciones negativas y heredar las promesas.

Tomado del libro: Disfrute donde está camino a donde va de Editorial Casa Creación

¿Con quién y cuándo debo casarme?

 Tú, joven cristiano, no tienes el derecho de casarte con nadie que no sea cristiana. Dios dice, “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos”. (2 Corintios 6:14)
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Ni tengas una novia no cristiana, porque el propósito del noviazgo es conocerse y decidir si esta persona es la “correcta” para el matrimonio.

Leemos lo siguiente del Rey Salomón, hijo de David; “Pero el Rey Salomón amó, además de la hija de Faraón, a muchas mujeres extranjeras…gentes de los cuales Jehová había dicho a los hijos de Israel: No os llegaréis a ellas, ni ellas se llegaran a ti vosotros; porque ciertamente harán inclinar vuestros corazones tras sus dioses. A éstas, pues, se juntó Salomón con amor. Y tuvo setecientas mujeres reinas y sus mujeres desviaron su corazón. Y cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres indinaron su corazón tras d/oses ajenos, y su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David”. (I Reyes 11:1-4). En su vejez. Salomón escribió, “Vanidad, todo es vanidad”. Era un viejito amargado, viendo la vida como una vanidad, porque él no supo controlar sus pasiones.

De todas maneras, el solo hecho de que la otra persona sea cristiana no basta. Hay muchos matrimonios entre cristianos que son un “infierno en la tierra”. Uno siente un llamado para servir al Señor y la otra persona está contenta con sólo asistir a la iglesia los domingos; uno tiene sueños y metas grandes y la otra persona es conformista.

Sé un joven de oración y busca a Dios, confiando que El tiene la pareja idea! para tí. Salmo 37:4 promete, “Deléitate asimismo en Jehová, y é! te concederá !as peticiones de tu corazón “.

Se dice que “los opuestos se atraen”, y es cierto en algunas áreas de la vida, especialmente en cuanto a nuestro temperamento. No es nada extraño que un acelerado “colérico”, con carácter fuerte y cualidades de líder, se case con una mujer calmada y pacifica; que una muchacha “sanguínea”, platicadora y extrovertida se enamore de un Joven quieto, “melancólico” e introvertido.

Sin embargo, cuando llega al asunto de las metas en la vida, las convicciones espirituales, los intereses, el nivel educativo, cuanto más tengan en común, más posibilidad habrá de tener felicidad y armonía en el matrimonio.

De vez en cuando un joven cristiano me pregunta, “Y cómo voy aviejitosenamorados.jpg saber quién es la muchacha que Dios tiene para mi?” Yo le respondo, “Te vas a enamorar de ella y además tendrás la confirmación de Dios en tu espíritu”. Si eres una persona de oración, puedes esperar que el Señor revele su voluntad perfecta para tu vida pero no en una manera mística. Esta revelación viene a través del amor genuino hacia la otra persona, la paz de Dios en tu corazón y por los consejos de otros cristianos maduros.

Aunque somos espirituales, no creo que Dios pase por alto los sentimientos humanos y naturales del amor.

Yo sé que el Señor me dio como esposa a Gloria, pero también fue un proceso natural. Me enamoré locamente de ella. No recomiendo a nadie que se case mientras no esté enamorado de la otra persona, aun si dijere, “Dios me mostró que Fulana va a ser mi esposa”. Yo he oído de tales casos y algunas veces “Fulana” no estaba convencida. Si Dios te lo mostró, entonces empieza a cultivar una relación de amistad con ella, y si es de Dios, los dos se enamorarán.

Si no hay muchos jóvenes cristianos en tu iglesia, no te desesperes, sino ponte a orar y a tomar pasos prácticos para que Dios te pueda contestar. Yo vengo de un pueblito pequeño en el Estado de Pennsylvania, y Gloria vivía como 3,000 kilómetros de distancia en el Estado de Missouri; por una “coincidencia”…planeada por Dios…los dos nos encontrábamos en una conferencia cristiana en una iglesia pequeña en otro Estado. Ella había orado por un esposo cristiano con deseos de servir al Señor; yo había pedido a Dios una esposa cristiana. Ya que no había en nuestras congregaciones locales la respuesta a esas oraciones. Dios hizo el “milagro” de que nos conociéramos a miles de kilómetros de nuestras casas.

Mi yerno tiene un testimonio bello en esta área. El tenia casi 28 años de edad cuando se casó con miviejitos.jpg hija, porque él había esperado la mujer que Dios tenia para él. Su mamá se desesperaba y por varios años le aconsejaba que ya era tiempo de conseguir una novia. El siempre respondía, “No, Mama, no tengo que buscar una novia. Cuando encuentre la mujer que Dios me está preparando, yo sabré”. Y así sucedió. Cuando él y Sheri, mi hija, se conocieron (lejos de las casas de ambos), los dos sabían que esto era la voluntad de Dios y su amor mutuo lo confirmaba.

Pantalones Mojados

Un niño de nueve años está ubicado en su pupitre y, de repente, hay un charco a sus pies y la parte de adelante de sus pantalones está mojada. Piensa que su corazón se va a detener porque no puede imaginarse como esto pudo haber sucedido. Nunca antes le había pasado. Y sabe que cuando los niños se den cuenta no habrá final. Cuando las niñas se den cuenta, no volverán a hablarle mientras viva..
El niño piensa que su corazón se va a detener; agacha la cabeza y dice esta oración: ‘Querido Dios, esta es una emergencia! Necesito ayuda ahora! Dentro de cinco minutos estoy muerto’.

Al levantar la cabeza después de su oración ve venir a la maestra con una mirada que dice que ha sido descubierto.
Mientras la profesora camina hacia él, una compañera de nombre Susie va cargando un pez dorado en un acuario lleno de agua. Susie se tropieza frente a la profesora e inexplicablemente derrama toda el agua en el regazo del muchacho.

El niño aparenta estar enojado, pero al mismo tiempo está diciendo dentro de sí: ‘Gracias, Señor! Gracias, Señor!’ Ahora, de repente, en lugar de ser ridiculizado, el niño es objeto de simpatía. La profesora lo lleva rápidamente abajo y le hace poner unos shorts de gimnasia mientras se secan sus pantalones. Todos los otros niños están arrodillados limpiando alrededor de su pupitre. La simpatía es maravillosa. Pero como así es la vida, el ridículo que le habría tocado enfrentar fue pasado sobre alguien más - Susie. Ella trata de ayudar, pero le dicen que se quite. Has hecho suficiente, ‘torpe’.

Al final de la jornada, mientras están esperando el bus, el niño se dirige a Susie y, en un murmullo dice: ‘Lo hiciste a propósito, verdad?’ Susie le responde, también en un murmullo: ‘Yo también me oriné en los pantalones una vez’.

Que Dios nos ayude a ver las oportunidades de hacer bien que siempre están alrededor de nosotros…

Hoy intenta no pensar en tus problemas o en aquellas cosas que te preocupan a ti, hoy te desafío a que pienses en cómo ayudar a alguien más, al rededor de nosotros siempre hay gente que necesita de tu ayuda.  Un abrazo, una palabra de aliento, si sabes que alguien está pasando necesidad puedes darle un paquete de comida (una acción vale más que mil palabras). Ya verás que te sentirás mucho mejor cuando ayudes a alguien más!

Y si estás pasando por una cituacion dificil: Dios está listo con la pecera en la mano!

Las debilidades

Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?
Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.
Romanos 7:19,24-25

Pablo estaba enfrentando una situación difícil, él tenía una debilidad, algo con lo que luchaba constantemente. Él notaba que su carne era débil, y esto no le gustaba porque no hacia el bien que quería hacer.

Cuántas veces nos pasa lo mismo! Cuántas veces has querido hacer las cosas bien y cuando te das cuenta has hecho todo mal! Todo al revés! Y le preguntas a Dios: Por qué lo hice, si en mi corazón, mi anhelo es hacer tu voluntad?!

La solución está en hacer MORIR las obras de la carne! Uno debe morir a su propia carne.
Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Romanos 8:13

Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.
Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte. 2 Corintios 12:9-10

Esto es hermoso! Dios te dice: YO ME HAGO FUERTE EN TUS DEBIBLIDADES!!! Aquello con lo que yo no puedo, Dios sí puede! :)

Muchas veces oramos pidiendo a Dios que nos de: dominio propio, paz, amor para con aquellas personas que no podemos ni ver, gozo aún en los momentos malos, y muchas cosas más!
Pero te tengo una noticia! Ya tienes todo eso! Muchas veces tu carne actúa como una cortina que no deja ver las cosas hermosas que Dios depositó en ti. Lo único que debes hacer es quitar esta cortina.

Dios te dice: “Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos”. Salmos 32.8

Si lo hubiera hecho

¡Oh, si hubieras atendido a mis mandamientos! Sería entonces tu paz como un río, y tu justica como las ondas del mar.

Isaías 48:18

El versículo es un llamamiento, aparte de una expresión de tristeza por lo que pudo haber sido y no fue. Dios muchas veces siente un profundo dolor cuando mira lo que podríamos haber llegado a ser si no hubiéramos sido  porfiados en nuestros propios caminos.

¿Qué impide que sea nuestra paz como un río y nuestra justicia como las ondas del mar? Tal vez somos testarudos y porfiados, orgullosos y confiados en nuestra propia opinión, lo cual nos lleva a desobedecer, a no atender su voz y a elegir nuestro propio camino. Nos volvemos ciegos. Nos incapacitamos para ver nuestras propias faltas. Nos es difícil ver dentro de nosotros mismos, ya sea por orgullo o por dolor. En otros casos, nuestra condición se vuelve extremista, llegando a ver con una lente de aumento cada fallo y cada carga.

Todo lo anterior nos lleva a desconocer la paz de Dios en nuestro corazón y su justicia en nuestra vida diaria. Demasiado a menudo impedimos que el Señor complete en nosotros su designio maravilloso de arrancarnos de nuestra lastimera condición.

Jesús conoce tus deficiencias y las mías, así como nuestra frialdad o rechazo hacia lo que tiene que ver con los caminos del Señor para nosotros. Dios conoce cuán orgullosos y sabios somos según nuestra propia opinión en incontables ocasiones. El sabe cuán porfiados y soberbios nos vuelve el pecado. Sabe, cuando no es su Palabra la que nos guía, ni la oración la que nos conduce, cuán equivocados son nuestros pensamientos, nuestras palabras, nuestras acciones y nuestras decisiones.

Lo más maravilloso es que el Señor sabe qué hacer con todos esos defectos y deficiencias cuya mera enumeración bastaría para llenar paginas y paginas. Si los escribieses con tinta indeleble, ni rastro quedará de ellos, pues el borrará cada letra.

La epístola a los Filipenses nos recuerda que, así como Dios empezó su obra en nosotros, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo. ¡El sabe que hacer conmigo! Ese milagro es el que me dará paz y tranquilidad como la del río, y es paz de la presencia del Espíritu Santo en mi vida dará frutos de justicia.

Devocional extraído de la página DevocionalesCristianos

Restauración total

¡Voz de tus atalayas! Alzarán la voz, juntamente darán voces de júbilo; porque ojo a ojo verán que Dios vuelve a traer a Sion.

Isaías 52:8.

La carta iba dirigida a la Asociación Publicadora Interamericana y decía así:

“Hace cuatro semanas atravesaba un ataque depresivo muy fuerte. Había planeado encerrarme en mi casa y acabar con mi vida y la de mis hijas, pero ese día un señor llamó al timbre de mi casa con mucha insistencia. No quise abrir. Esperaba que se cansara y se fuera. Ante su insistencia, me dije: “Es un vendedor. Voy a deshacerme de él”. Al abrir la puerta encontré a un señor de baja estatura que me saludo por mi nombre.

-”¿Cómo me conoce usted?, dije.
El respondió muy amablemente:
-”Usted es una persona muy importante y todos la conocen”.
-”¿Qué quiere?”, le dije.
-”vengo a traerle un hermoso tesoro para usted y su familia”.
-”¿Qué es?”, contesté a secas.
-”se trata de una hermosa colección de libros que transforman la vida de las personas”, me respondió.
-”no tengo ningún interés en sus libros, señor. Muchas gracias, retírese que voy a cerrar la puerta”.
El hombre nuevamente insistió:
-”necesito solo un minuto y le mostraré”. Después de tanto insistir, y siendo que me interesaba mi tiempo, compré tres libros. Los tomé y los tiré sobre el sofá.

“yo había planeado quitarme la vida esa noche. Al pasar frente al sofá, me llamó la atención el título de uno de esos libros. A pesar de todo, ¡que linda es la vida! Al empezar a mirar el primer capítulo, titulado “La belleza de la vida”, me sentí identificada con el primer renglón: “ya he perdido las ganas de vivir, todo es triste para mí”. Quedé impresionada y me senté a leer. A medida que devoraba sus páginas, iba sintiendo en mí una transformación. Cuando concluí esa noche el libro, habían desaparecido de mi aquellos planes suicidas. Sentía paz en mi alma. Mi vida desde entonces ha vuelto a ser feliz. Había estado separada de mi esposo y he vuelto a rehacer mi hogar y hoy somos una hermosa familia”.

Al final de su carta, esta señora expresaba su deseo de conocer al autor de la obra y de volver a ver al vendedor del libro. Estoy segura de que ese hermano vendedor aquella mañana puso su vida en manos de Dios para poder ser un canal a través del cual se efectuara un milagro de restauración. Hagamos nosotros lo mismo y salgamos a cumplir el propósito divino en nuestras vidas!!!

Cristo está llamando a hombres y mujeres, empeñados a luchar por la verdad, que no teman predicar el evangelio, por la gracia y el poder del salvador.

Servir con diligencia

Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz. 2 Pedro 3:14.

Cada día Dios nos confía un trabajo y una serie de responsabilidades que es nuestro privilegio realizar con alegría.

Creo que estarás totalmente de acuerdo conmigo en que el Señor premia a todos aquellos que son diligentes a la hora de llevar con eficiencia la carga que la vida les ha dado.

Existe un animalito que no podemos dejar de admirar por su perseverancia, su diligencia y su productividad: Las abejas. Las abejas obreras, que son la mayoría, no viven más de 50 días, tiempo en el cual cada una produce unos 25 gramos de miel. Ahora intenta imaginar que estás llenando un recipiente de un litro. ¿Cuántas abejas necesitaríamos?

Según los cálculos de los expertos, para producir medio litro de miel las abejas obreras hacen 2.700.000 viajes de flor en flor y recorren 8.000.000 de kilómetros. En la estructura social de la colmena, aparte de las ovejas obreras y de la reina, que es la única que pone huevos, están también los zánganos. Aunque su misión es otra, ellos no se gastan trabajando, y viven, en realidad, del trabajo ajeno.

En los seres humanos también encontramos esta característica. Es como si en la vida hubiese dos grupos de personas. Por un lado tenemos a aquellos que se sienten felices produciendo la miel de las buenas acciones; ellos endulzan el mundo y se sienten dichosos de hacerlo. Por otro lado están los que prefieren vivir más tranquilos y descansados, aparentemente menos ocupados y cuya existencia parece más placentera; muchos de ellos, para su desgracia, acaban descubriendo que su vida carece de significado.

Tus deberes pueden ser variadísimos: lavar, planchar, cocinar, enseñar, limpiar, dirigir, administrar u organizar. Lo importante no es la labor concreta que realices, sino la diligencia y la eficiencia con las que la acometas, haciéndolo todo como si lo hiciesen para el Señor.

Siente y muestra alegría al cumplir tu deber, sin emitir quejas o expresiones de desagrado. Dios estará presto a recompensar tu fidelidad en lo poco. Si has sido fiel sobre poco, sobre mucho te pondré.

Devocional extraído de la página DevocionalesCristianos

La obediencia de los hijos

Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Efesios 6:2.

La obediencia es un fruto de la vida cristiana. La obediencia como un simple código moral es de poco valor para Dios, pero como fruto espiritual es un olor agradable para gloria de su nombre.

Casi siempre usamos el texto de hoy para “recordarle” a los hijos el deber de obedecer, pero el lector cuidadoso se dará cuenta de que hay verdades maravillosas encerradas en el texto. Por ejemplo: ¿Cómo se hace para que la obediencia sea auténtica? ¿Por qué obedecer? La obediencia, ¿es el resultado de ser o el de hacer?

“Sé obediente”, dice Pablo. El apóstol va a la esencia de las cosas. Hay una enorme diferencia entre ser obediente y obedecer. El que simplemente, está dispuesto a obedecer, lo hará mientras sea vigilado. Su preocupación será la de que todo el mundo quede satisfecho al observar su comportamiento. Pero el que es obediente encara la obediencia no como un deber, sino como un estilo de vida.

La obediencia brota de un corazón regenerado y transformado por el Espíritu de Dios. Por eso el consejo de Pablo es que seamos obedientes en el Señor. No existe otro camino que nos lleve a la genuina obediencia; es sólo en el Señor. En su poder y en su gracia. Porque “esto es justo”, añade Pablo, y si recuerdas que la justicia no es apenas un atributo sino una Persona, entonces tendrás un cuadro completo de lo que el apóstol está queriendo decir: “Hijos, busquen a Jesús, hagan de él el centro de su vida, vivan en compañerismo permanente con él. Hagan de él su gran amigo. En él encontrarán el perdón, la transformación y el poder para vivir y para ser, y no solamente para aparentar“.

Si tú eres hijo, pregúntate: “¿Es Jesús una simple teoría, una doctrina, un nombre bonito que oí hablar a mis padres desde que era niño? ¿0 es Jesús un amigo en quien puedo confiar y con quien me gusta pasar mucho tiempo a solas?”.jesusyunanena.jpg

Yo, como padre, pienso: “¿Estoy tratando de mostrarle a mis hijos a Jesús en Persona, o estoy más preocupado en que ellos “no se salgan de la línea”, sin preocuparme de enseñarles que el cristianismo no es simplemente colección de prohibiciones, sino un estilo de vida y compañerismo con la Persona más extraordinaria y maravillosa que el mundo jamás haya visto: Jesús?”.

Devocional extraído de la página DevocionalesCristianos

Mucho más de lo que esperamos

Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros. Efesios 3:20

En un lugar del mundo que no identificaré, para proteger la imagen de la persona, me buscó un joven consumido por el tipo de vida que llevaba. Me contó cosas terribles. Era homosexual, drogadicto y, muchas veces, hasta vendía su cuerpo para sobrevivir. A lo largo de mi ministerio encontré personas de todo tipo, y vi cómo Jesús es maravillosamente “poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos”.

Pero aquel día sentí dolor por ese joven y, en cierta manera, “dudé” del poder divino. Cuando se fue, pensé que nunca más lo volvería a ver. Dejar las drogas en el punto en que estaba, ya sería un milagro, pero mudar las tendencias arraigadas, hacer una higiene completa de su manera de pensar y sentir, ¡ah!, era demasiado. Claro que Dios es capaz de hacer un milagro, pero ese día entendí que aún tenía mucho que aprender de Dios. Oré con él, le conté los milagros que Dios hizo en otros lugares, con otras personas. En algunos momentos de la conversación, acusó a Dios: “¿Por qué Dios me creó con estas tendencias? ¿Por qué soy así?” Había nacido y crecido en medio de una familia cristiana. “Tal vez si no fuese así”, dijo el joven, “hoy la conciencia no me atormentaría tanto, ni tendría el peso de saber que estoy haciendo algo que desagrada a Dios”.

Algunos días después recibí una carta suya. Pedí ayuda a algunos especialistas. El Dr. César Vasconcellos, del Hospital Silvestre, respondió a mi pedido y me mandó algunos artículos. Luego le escribí al joven una larga carta. Oré muchas veces. A veces, cuando veía en la calle a alguien parecido, me acordaba de él y me dolía el corazón al recordar sus lágrimas de impotencia, fracaso y desesperación. Me acordaba de su angustia por querer ser de otra manera. De veras había ido muy lejos, pero si pedía ayuda era porque el Espíritu de Dios todavía hablaba a su corazón. Todavía había esperanza.

Dos años después recibí otra carta de él. Era una carta diferente. “Un día el Señor va a tener una sorpresa conmigo“, decía.

Y un día lo encontré otra vez. Vestía un traje azul marino y una 4.gifcorbata de colores, muy moderna. Al fin del culto me abrazó. No lo reconocí. Nunca lo hubiera reconocido si no se identificaba y luego me contara algunos detalles. “¡No puedes ser tú!”, exclamé. ¿Usted no cree en los milagros que predica?” me dijo sonriendo. Sí, yo tenía que continuar conociendo a “Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos”.

Hoy él vive en otro país. Decía: “Necesitaba cortar todas mis raíces. Aquí y ahora, soy feliz en Cristo. Vivo bien, tengo un buen sueldo, y un día usted va a oficiar en mi casamiento”. Esto es lo que Jesús promete:

“Te haré de nuevo, te devolveré el respeto y la dignidad. Borraré completamente tu pasado y reproduciré en ti mi carácter”. ¿.Crees en eso?

Devocional extraído de la página DevocionalesCristianos

Jesús el único fundamento

Porque nadie puede poner otro fundamento  que el que esta puesto, el cual es Jesucristo. 1 Corintios 3:11.

Los sueños rotos por el desprecio y por la falta de reconocimiento pueden nublar nuestra visión y hacernos perder de vista a Jesús.

Cuando nuestra vida entera, nuestra razón de ser e inclusive nuestro valor personal dependen de los demás seres humanos, fácilmente podemos ahogarnos en un mar de dolor, depresión, angustia, desesperación y lágrimas.

Muchas veces –igual que yo-, habrás sentido que tu esfuerzo ha sido en vano; que todo lo que has sacrificado por hacer lo mejor no ha valido la pena; que en tu decidido empeño de querer que las cosas funcionen debidamente te has equivocado porque te has olvidado de las personas, incluyéndote a ti misma y, por supuesto, a Dios.

¿Cómo quedaste? Vacío, dolido y precavido en exceso. Aunque tus sentimientos son dignos de respeto, quiero decirte que no es correcto basar tu vida en la opinión o el aplauso ajeno. Tu existencia, tu razón de ser, y cuanto haces debe estar todo fundamentado en Jesús y en nadie más. Jesús debe ser el fundamento de tu vida. 

En Él debes estar firme y aunque vengan tormentas y problemas que te superan… recuerda que a Dios nadie ni nada lo supera, así que tómate bien fuerte de tu fundamento y veras como todo pasa.

Eso lo entendí un día en que la oscuridad me cercó. Me sentía abrumada por las circunstancias de la vida, no siempre risueñas. Entonces encendí la radio y escuché un himno admirable que supuso una inspiración para mí, y que decía, en parte:

Si tus ojos ya no tienen el mismo brillo,
Puedes sentarte a sus pies y de sus manos beber la plenitud que tu alma necesita;
Puedes sentarte a sus pies y cada día tener una nueva canción y nueva vida.
A sus pies hay paz, gracia y bendición.
A sus pies tendrás luz y dirección.
La plenitud en él nunca se agotará.
Puedes descansar en su presencia.

Es mi oración que hoy puedas tomar de las manos de Jesús lo que te haga falta para afrontar todo lo que significa vivir en este mundo. El es el fundamento verdadero para ti.

Devocional extraído de la página DevocionalesCristianos

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